Se ha demostrado que las mujeres son más irregulares que los hombres en el tenis, y no hay nadie que suela destacar sobremanera por encima de otras.

Esta estrategia consistiría en analizar posibles sorpresas en las primeras rondas; para ello deberíamos identificar a jugadoras que se quieren borrar por algún motivo (no les gusta el público o el hotel), jugadoras que están cansadas, jugadoras que pueden tener un mal día, etc.