Esta estrategia se basa en el importante factor psicológico. Nos fijaremos en partidos de 3 sets donde compitan jugadores de una calidad similar o, al menos, no haya una diferencia abismal (partidos en los que no se pague por debajo de 1.30 por la victoria de uno de los jugadores, aunque es preferible si la cuota es más pareja).

Si en el 2ª set se llega al tie break y lo gana el que perdió el 1º, vamos a apostar por el ganador del tie break, ya que tendrá la moral muy alta para el 3 er y definitivo set, mientras que su rival podría sufrir un bajón.

Es algo más arriesgado, pero también son mucho más altas las cuotas si apostamos por el jugador que perdió el 1 er set antes de empezar el tie break del 2º set.