Las estadísticas dicen que en los partidos donde las cuota por el vencedor es a partir de 1.45 y la cuota por el adversario supera una diferencia de 0.5, el vencedor va a ganar en el 60% de las veces. Lógicamente, los de cuota menor tienen mayor porcentaje, pero las ganancias son pequeñas sobre todo si tenemos en cuenta lo que perderíamos si fallamos.

Pero volviendo a cuotas a partir de 1.45, el porcentaje de acierto aumenta al 73% de acierto si no se apuesta en la semana anterior ni posterior a un Grand Slam, y no se apuesta en la 1ª ronda de un torneo que no sea un Grand Slam.