Esta estategia consiste en apostar a over 2,5 si el favorito es el equipo local y a under 2,5 si el favorito es el visitante. Esta estrategia funciona mejor o peor dependiendo de la liga que elijamos. Por ejemplo, en la Primera División de la liga española no hay una paridad que indique favoritismo, ya que tanto los favoritos locales como los visitantes apenas superan el 50% (51,2% locales y 53,8% visitantes). En la Segunda División, la Liga Adelante, el under 2,5 se cumple en más del 76% cuando los favoritos son visitantes, por lo que obtendríamos seguramente beneficios a la larga. En la liga argentina pasa algo parecido. En el Apertura de 2009 se dio el under 2,5 en casi el 68% de los partidos donde el favorito era el visitante. En Inglaterra e Italia, sin embargo, esta táctica no funciona, ya que en la Premier hay equipos que golean y son goleados fácilmente tanto de local como de visitante, y en Italia los partidos suelen ser poco abiertos, por lo que se cumple más que nada entre los equipos más pequeños o los más grandes.